La vida es una copia de una copia de una copia de una copia...
...o al menos así la sentía en mi último trabajo. Imagínense que tan malo era que las 2 últimas pesadillas que he tenido es que había regresado a trabajar ahí (y eso que renuncié en noviembre del año pasado). El trabajo quedaba hasta Polanco y su casa queda hasta Xochimilco, es decir...yo que vivo en el sur tenía que ir a trabajar al norte, y lógicamente, no me podía ir en carro (ya que gastaba medio tanque en el viaje y hacía 2 horas 30 minutos), así que me tenía que ir en tren ligero y además en metro, para después tomar un taxi que me dejaba en el trabajo. Todo esto no sería tan malo si al menos cada quincena recibiera un pago por esto, pero trabaja por comisión. Esto provocaba que cada día tuviera que concertar citas a lo loco para que algunas de las personas que iban (si es que iban) me pidieran un crédito y así pudiera cobrar.
Por otro lado, teníamos a los compañeros de trabajo. Uno de mis mejores amigos de la preparatoria era mi jefe, y aunque era pocamadre tenerlo como jefe, me sentí presionado por no quedar mal con él, haciendo que la tensión el poco tiempo que yo estaba ahí fuera horrible. Después, su secretaria era una infeliz que siempre me estaba dando carrilla en formas de bromitas estupidas (ya saben, te fregaba y después te decía "es una broma, no te creas") y cada día iba pensando "ojalá Dios me aplastara en este momento para no tener que ir..." o "deseo que caiga una bomba atómica en Polanco..." pero nada de eso pasó.
Me levantaba a las 5:00 am, me bañaba, me ponía el traje e iba al tren para después tomar el metro para después tomar un taxi para después llegar al trabajo. Lo primero que hacía era saludar a los que estaban al lado de mi cubículo, que me miraban con una cara de odio, lo cual provocaba que mi día empezara mal. Anunciaba mis citas a las recepcionista y en promedio 7 de cada 8 citas que hacía no iban. Claro que después me enteré que algunas citas sí venían pero la recepcionista se las daba a otros sujetos...los cuales me robaban mi comisión.
Salía a la 1:00 pm para llegar a mis clases, y en el camino comia algo, ya que no podía desayunar. Llegaba a la universidad a las 2:30 pm, tiempo justo para mi clase, la cual terminaba hasta las 7:00 pm, y saliendo de la escuela me ponía a hacer tareas y estudiar hasta las 12 de la noche, hora a la que me dormía y al día siguiente empezaba todo de nuevo. Incluso trabajaba los sábados...para que nunca llegaran mis citas. Un día me harté tanto que decidí que iba a renunciar, pero al pensarlo mejor, me dije "tengo que renunciar de una manera en la cual todo mundo hable de ello inclusive años después de mi renuncia", por lo cual, ideé un plan, pero al final lo mandé al diablo y decidí seguir mi corazón.
Llegué una mañana y la secretaria de mi amigo me jodia como siempre. Entonces le dije algo más o menos así
Luneiro- Jajajaja (risa falsa), no manches, eres tan simpática...pero espera, ¿sabes qué es más simpático? ¡que alguien haya tomado ayer tu agenda y haya llamado a todos tus clientes para decirles que el trato se terminó! Jajajajaja (risa verdadera), ¿no te parece graciosísimo?
Secretaria- ¿Qué? (Con cara de no entiendo si es broma o si hablas en serio) ¿De qué hablas?
Compañera al lado- ¿Qué pasa?
Luneiro- ¡Que ayer tomé tu agenda para cancelar sus contratos! Jajajaajaja
Secretaria- ¡¿Qué?!
Luneiro- Pfffff, nos vemos zoquetes.
Ahora bajo a la planta baja, secretaria se vuelve loca en la parte de arriba. Veo a uno de mis "compañeros" con uno de los clientes que tenía yo a las 10:00 am.
Luneiro- ¡Señor Lemus! Que gusto verlo.
"Compañero"- (voz nerviosa) Hola, le decía al Señor Lemus los planes de financiamiento para crédito que tenemos
Luneiro- Ah, que bueno que lo mencionas, porque ya le platicaste al Señor Lemus que al final que su pago inicial sería menor si tú reduces tu comisión, ¿verdad?
"Compañero"-Permítame, Señor Lemus
Señor Lemus- ¿Es cierto?
"Compañero"- Vamos afuera
Luneiro- Claro
Ahora ibamos a ir al primer piso donde Secretaria está, pero me escapo y voy a la recepción, con los demás clientes.
Luneiro- Déjenme decirles que ustedes no necesitan aprovación de crédito (una mentira de la compañía), ya lo tienen dado. Pero el crédito se los darán si bien les va dentro de 1 año después de que empiecen a pagar el créd...
Aquí siento que alguien me agarra por la espalda.
Joaquin (mi amigo)- ¿Qué carajos te pasa?
Luneiro- Estoy harto de trabajar aquí y que todos me vean la cara de imbécil. Esto no tiene nada que ver contigo.
Joaquin- Espérate wey, no manches
Para esto 3 clientes se paran y se van (para seguramente nunca regresar).
Joaquin- Esperen señores, por favor, no se marchen.
Luneiro (riendo feliz por dentro)
Y salí de esa empresa. Por si alguien quiere saber el nombre para nunca regresar se llama "Tu Casa Express", y da créditos para casas, pero en sí, los autoriza para todo.
Al menos no soy del tipo de sujeto que llega con una metralleta al trabajo y comienza una balacera.
Por si se preguntan si todavía soy amigo de Joaquin...¡así es! Salvé mi amistad, mi dignidad y salí graciosamente del trabajo.
Aunque usted...¡¡¡no lo crea!!!!!!
Escuchando: Alive- P.O.D
Recomendación semanal: Si alguna vez me empleas...trátame bien! Jajajaja, o si me tratas mal, al menos págame.
La siguiente entrega: trabajando como gerente de la Cafetería de la Universidad Panamericana y la Cafetería del Tec: la venganza de Luneiro.
Por otro lado, teníamos a los compañeros de trabajo. Uno de mis mejores amigos de la preparatoria era mi jefe, y aunque era pocamadre tenerlo como jefe, me sentí presionado por no quedar mal con él, haciendo que la tensión el poco tiempo que yo estaba ahí fuera horrible. Después, su secretaria era una infeliz que siempre me estaba dando carrilla en formas de bromitas estupidas (ya saben, te fregaba y después te decía "es una broma, no te creas") y cada día iba pensando "ojalá Dios me aplastara en este momento para no tener que ir..." o "deseo que caiga una bomba atómica en Polanco..." pero nada de eso pasó.
Me levantaba a las 5:00 am, me bañaba, me ponía el traje e iba al tren para después tomar el metro para después tomar un taxi para después llegar al trabajo. Lo primero que hacía era saludar a los que estaban al lado de mi cubículo, que me miraban con una cara de odio, lo cual provocaba que mi día empezara mal. Anunciaba mis citas a las recepcionista y en promedio 7 de cada 8 citas que hacía no iban. Claro que después me enteré que algunas citas sí venían pero la recepcionista se las daba a otros sujetos...los cuales me robaban mi comisión.
Salía a la 1:00 pm para llegar a mis clases, y en el camino comia algo, ya que no podía desayunar. Llegaba a la universidad a las 2:30 pm, tiempo justo para mi clase, la cual terminaba hasta las 7:00 pm, y saliendo de la escuela me ponía a hacer tareas y estudiar hasta las 12 de la noche, hora a la que me dormía y al día siguiente empezaba todo de nuevo. Incluso trabajaba los sábados...para que nunca llegaran mis citas. Un día me harté tanto que decidí que iba a renunciar, pero al pensarlo mejor, me dije "tengo que renunciar de una manera en la cual todo mundo hable de ello inclusive años después de mi renuncia", por lo cual, ideé un plan, pero al final lo mandé al diablo y decidí seguir mi corazón.
Llegué una mañana y la secretaria de mi amigo me jodia como siempre. Entonces le dije algo más o menos así
Luneiro- Jajajaja (risa falsa), no manches, eres tan simpática...pero espera, ¿sabes qué es más simpático? ¡que alguien haya tomado ayer tu agenda y haya llamado a todos tus clientes para decirles que el trato se terminó! Jajajajaja (risa verdadera), ¿no te parece graciosísimo?
Secretaria- ¿Qué? (Con cara de no entiendo si es broma o si hablas en serio) ¿De qué hablas?
Compañera al lado- ¿Qué pasa?
Luneiro- ¡Que ayer tomé tu agenda para cancelar sus contratos! Jajajaajaja
Secretaria- ¡¿Qué?!
Luneiro- Pfffff, nos vemos zoquetes.
Ahora bajo a la planta baja, secretaria se vuelve loca en la parte de arriba. Veo a uno de mis "compañeros" con uno de los clientes que tenía yo a las 10:00 am.
Luneiro- ¡Señor Lemus! Que gusto verlo.
"Compañero"- (voz nerviosa) Hola, le decía al Señor Lemus los planes de financiamiento para crédito que tenemos
Luneiro- Ah, que bueno que lo mencionas, porque ya le platicaste al Señor Lemus que al final que su pago inicial sería menor si tú reduces tu comisión, ¿verdad?
"Compañero"-Permítame, Señor Lemus
Señor Lemus- ¿Es cierto?
"Compañero"- Vamos afuera
Luneiro- Claro
Ahora ibamos a ir al primer piso donde Secretaria está, pero me escapo y voy a la recepción, con los demás clientes.
Luneiro- Déjenme decirles que ustedes no necesitan aprovación de crédito (una mentira de la compañía), ya lo tienen dado. Pero el crédito se los darán si bien les va dentro de 1 año después de que empiecen a pagar el créd...
Aquí siento que alguien me agarra por la espalda.
Joaquin (mi amigo)- ¿Qué carajos te pasa?
Luneiro- Estoy harto de trabajar aquí y que todos me vean la cara de imbécil. Esto no tiene nada que ver contigo.
Joaquin- Espérate wey, no manches
Para esto 3 clientes se paran y se van (para seguramente nunca regresar).
Joaquin- Esperen señores, por favor, no se marchen.
Luneiro (riendo feliz por dentro)
Y salí de esa empresa. Por si alguien quiere saber el nombre para nunca regresar se llama "Tu Casa Express", y da créditos para casas, pero en sí, los autoriza para todo.
Al menos no soy del tipo de sujeto que llega con una metralleta al trabajo y comienza una balacera.
Por si se preguntan si todavía soy amigo de Joaquin...¡así es! Salvé mi amistad, mi dignidad y salí graciosamente del trabajo.
Aunque usted...¡¡¡no lo crea!!!!!!
Escuchando: Alive- P.O.D
Recomendación semanal: Si alguna vez me empleas...trátame bien! Jajajaja, o si me tratas mal, al menos págame.
La siguiente entrega: trabajando como gerente de la Cafetería de la Universidad Panamericana y la Cafetería del Tec: la venganza de Luneiro.







2 Comments:
Wooooow, ¡¡a éso yo le llamo tener tamaños!! Me cae que yo no sería capaz de hacer éso, pero seguir tu corazón es lo que muchas veces te puede sacar bien librado. ¿De Taxqueña a Polanco? ¡qué te puedo decir! Me sorprende que aguantaras tanto y tantas cosas. Aunque fíjate que cuando te gusta hacer las cosas, ni te pesa el que esté a dos horas de tu casa, porque hasta disfrutas llegar a la chamba. Me recuerdas a mí a finales del año pasado, que estuve trabajando en el Palacio de Hierro de Centro Santa Fe, fue pesado, y hubo veces que no quería ir, pero el resultado lo valió, porque con el dinero que gané, pude asaltar el puestecito de souvenirs en el Azteca el 16 de febrero. Ahora trabajo medio tiempo en el Blockbuster de Cerro de las Torres, por si te das una vuelta por allá... No es pesado, pero ya veré como me va.
Hola, yo estoy planeando renunciar a mi trabajo y buscando ideas llegue a tu blog xD
Ya te contare como me fue.
- Victoria.
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