Siempre que alguien me dice que le gusta Pink Floyd, esa relación en particular pasa a una nueva etapa, ya sea para bien o para mal...en palabras más mundanas, o se vuelve lo mejor o se va al carajo. Pink Floyd es uno de mis grupos favoritos (los llevo escuchando desde que tengo 15-16) pero apenas compré The Dark Side of the Moon. ¿Por qué? Simplemente porque estaba explorando otros lares musicales. No recuerdo cual fue la primera vez que alguien me dijo que le gustaba Pink Floyd y cambió la relación, sin embargo, estaba totalmente conciente de ese efecto a los 16. Una historia importante fue cuando conocí a un sujeto que me caía excelente. Vamos a nombrarlo Gersom. Gersom y yo eramos mejores amigos. Inclusive pensabamos en salirnos de nuestras casas y rentar un departamento juntos. Pero en nuestras preguntas musicales entró Pink Floyd.
Luneiro-Hey Gersom, ¿cuales son tus influencias?
Gersom- Ah, pues Pixies, Placebo, Pink Floyd, etc
Luneiro- No he escuchado a Pixies (en ese entonces no los conocía, snif) pero los otros dos son buenísimos, en especial Pink Floyd.
Gersom- Sí, me laten un buen
Aquí pensé "Nuestra amistad no puede irse al carajo. Esta amistad tiene que ser de lo mejor que me ha pasado, porque hasta ahora todo va bien".
No pregunten por qué (solamente se lo diré a 3 personas) pero a los 20 días, ya no eramos amigos. Y hasta la fecha he intentado contactarlo y, metafóricamente, me cierra la puerta en la cara. Crajo, inclusive compartíamos la ilusión de ser el primer grupo cristiano de rock con éxito.
Por otro lado, también tenemos historias de éxito. Estaba yo intentando comprar cerveza hace como 6 años (tenía yo 16 años) y me encuentro a una amiga con un discman (hace 6 años no había Ipod's, snif) y estaba escuchando "Wish you were here". Le dije "Hey, es Pink (Floyd), buen gusto" y me dice "sí, acabo de comprar el disco y me encantan". Nuestra amistad despegó y aunque ya no nos vemos, es de esas amistades que dices "Gracias", por muchas cosas. De ahí despegó Luneiro 2.0, de ese encuentro casual entre mi amiga, un Oxxo y Pink Floyd.
Bueno, ¿a qué viene a cuenta esto? Porque el otro día me fui a tomar un café con una amiga que estimo mucho. Total, empezamos a hablar de nuestras historias, nuestras relaciones sociales (novias/os, amigos/as, familias, etc) y le comenté "Fíjate que soy fanático de Pink, pero hasta hace poco vi "The Wall", Y ME ENCANTÓ, ¿la has visto?" Para esto, yo ya no recordaba del efecto Pink Floyd en mi vida. Llamémosla R.
R- Sí, pero no completa.
Luneiro- ¿Cómo?
R- Sí, es que la compré para mi ex y la estabamos viendo él, mi hermana y yo y me empecé a sentir mal y no la terminamos.
Luneiro- Auch...pero es "The wall"!!!!!
R- Sí, algún día la terminaré de ver! Después de todo, me encanta Pink Floyd! Aunque me cuesta trabajo escucharlos por "x" y "y" razón [editado para ocultar las verdaderas razones]
Hubo un gran click en mi cerebro. 10 años de amor a la música fueron arrojados a mi cara con esa frase: "me encanta Pink Floyd". Pensé inmediatamente en el efecto Pink Floyd, en todas las amistades que habían resaltado o se habían ido al caño. Inmediatamente cambié la conversación por Queen, un grupo que gusta a todos. Pero sentí que algo había cambiado. Tuve miedo de otra amistad terminada, sobre todo una amistad que de verdad disfruto.
Ambos lados de mi cerebro tuvieron respuestas y reacciones para cuando se acabara la amistad y para cuando fuera una de las mejores relaciones sociales que he tenido.
Nos despedimos, y me quedé pensando en el efecto PF.
Another brick in the wall?
Escuchando: Another brick in the wall, claro está!!!!