lunes, febrero 19, 2007

Luneiro-san

En este mundo no existe mejor película que el Karate Kid, y cualquier hombre que lo niegue, es porque nunca tuvo las agallas para lanzar un karatazo o porque es gay, o ambas. Cuando vi esa película lo primero que quise hacer era romper trozos de madera con las manos, meterme a pelear en un callejón y que quien me estuviera entrenando pudiera agarrar moscas con palillos chinos.
Si el Señor Miyagi y Daniel estuvieran aquí, te paterían el trasero

Sin embargo, más allá de todo lo que pueden desear, lo que a mí más me interesaba era el Señor Miyagi: el anciano te enseñaba a golpear, te regalaba carros y todavía te hacía ganar campeonatos regionales de Karate a pesar de que eras un pobre diablo escualido. Mi meta, después de haberla visto, era meterme a una escuela de Karate (de preferencia ser el único alumno, y también de preferencia que en vez de una escuela de Karate, fuera un viejo místico con ojos rasgados que me hiciera encerar coches y hablara con metaforas cuando bebiera), que alguien me agarrara a golpes (de preferencia enfrente de sus demás compañeros y que me molestaran enfrente de la chica que quería) y después que en plena competencia de Karate, uno de su grupo me rompiera una pierna y que me doliera muchísimo, para que al final yo con una patada le ganara y todos estuvieran orgullosos de mí. Durante todo 1986 (es que la vi tarde) ese fue mi sueño.

Para iniciar mi camino soñado le pedí a mi paciente madre que me metiera a clases de Karate. Era un dojo (jaja, "dojo") que quedaba lejos de la casa (en ese entonces, yo vivía en Puebla*) así que ir allá era una travesía, sobre todo en una ciudad tan pequeña como lo era Puebla entonces. Para no desaprovechar, me metieron con mi hermano (7 años mayor que yo) a esas clases. Mi primera desilusión fue cuando encontré que en vez del Señor Miyagi, mi sensei (que en jerga karateka significa maestro) era el mismo maestro (que en términos karatekas sería sensei) que me daba clases de natación. Al ser todos menores de 10 años, nos ponían a entrenarnos juntos, así que a veces me tocaba "aprender" con mi hermano. Las golpizas que me daba eran solo comparables con mis ganas de tener un pretexto para utilizar mis conocimientos en artes marciales con un grupo de malvivientes en un callejón.
Para completar mi entrenamiento, me ponía a lavar el coche de mis padres 3 veces al día, "encerando y secando". Además, rompí un trozo de ropa para hacer mi propia bandana (y sí, le pinté un punto rojo y lineas, que hasta 20 años después, entendí que era la bandera japonesa) y me quedaba en mi cuarto en posición de Flor de Loto esperando que me llegara la capacidad para destrozar a mis enemigos.
Un mes después o dos, empecé a utilizar mis habilidades karatekas en la escuela. Antes de iniciar una pelea, les advertía a mis enemigos del daño que podría causarles, y después de un fiero grito de batalla dejaba recaer todos mis días de entrenamiento con el Sr. Miyagi región 4 sobre aquel osado que se me enfrentara. Mis días en las artes marciales acabaron cuando un osado que me retó a un duelo de artes marciales acabó con un dedo roto, y mis padres pensaron que mis poderes y conocimientos sobre artes marciales eran demasiados como para seguirlos en un ambiente tan poco comprensivo. Carajo, me di cuenta que soy masculino desde niño.
Yo ruleo.
Así que cuidado con que me hagas enojar.
_________________________________
* Nota de mí: No están ustedes para saberlo ni yo para contarlo, pero desde los 2 años viví fuera de mi estado natal (es decir, Sinaloa). Viví en 26 estados antes de los 10 años. Así de fregón era desde niño

Etiquetas: , , ,

martes, febrero 13, 2007

El establo de México

Uuuuuuy, si hay algo que me hace desear poner mi cabeza en una batidora y arrancarmela es Estado de México. No soporto estar ahí. Pero antes de que digan "Pero Luneiro, el Estado de México es genial, jajajaj :-)" hagamos un pequeño análisis de la situación ahí.
¿Qué clase de nombre es "Estado de México"? Es como si me llamaran "Hijo de mi papá".
Es como "hey, hijo de mi papá, ven acá" o "hijo de mi papá, traete las cervezas" o "mamá, papá, les quiero presentar a mi novio: hijo de mi papá"....estúpido.
Lo único bueno de cuando voy allá, es cuando salgo de ese estado, que por desgracia se interpone entre el norte y yo. Pero...¿le podemos llamar ESTADO? Si es una extensión del DF.


Propuesta de reubicación del nuevo basurero nacional.



1/4 de la gente que vive ahí viene a trabajar, estudiar o simplemente robar (el ya de por si escaso) oxigeno a la ciudad de México. Entonces propongo que para librarnos de una pesada carga fiscal, eliminemos al Hijo de mi papá como Estado y lo integremos a la ciudad de México. Punto. Todo el terreno podrá ser utilizado como gran basurero por el país. De todas formas las personas ya son medio mutantes por allá, así que no lo notarían tanto. Todo el mundo ganaría: el país tendría donde poner sus desperdicios manteniendo todo lo demás limpio y la H. industria pepenadora del lugar será explotada.






Así es que Estado de México...





yo te saludo.



Etiquetas: , ,

martes, febrero 06, 2007

Las flores de mayo poco a poco cederán...

...a las patas de gallo

Etiquetas:

lunes, febrero 05, 2007

¿Siguiendo a la manada? No, solo se me acabaron las ideas

Como el desempleo me deja mucho tiempo para existir, y el 90% del día me la paso pensando en temas para bloggear (y no soy geek, aunque me vale madres que lo piensen), estuve buscando que hacer con mi exceso de tiempo y vagando por las jaladas que escriben, me encontré con esta joya. Al principio la pensé en responder (después de todo, ¿qué tienen que saber de mis gustos musicales más allá de lo que ya lo he dicho?) pero ya entrados en calor, dije "¿por qué no? Dejemosle saber a los fans que clase de basura humana musicalmente hablando soy" Voy a contestar esta madre con puras rolas de U2, porque simplemente es lo que más escucho desde hace 9 años.
Sin más que decir...

1.- ¿Eres hombre o mujer?
Drowning man

2.- Descríbete:
Original of the species

3.- ¿Qué sienten las personas acerca de ti?
The Wanderer

4.- ¿Cómo te sientes de ti mismo?
Stranger in a stranger land

5.- ¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental?
So Cruel/ Electrical Storm/ Lady with the spinning head

6.- Describe la relación con tu actual novia o pretendiente:
Mysterious ways

7.- ¿Dónde quisieras estar ahora?
In God's country

8.- ¿Cómo eres con respecto al amor?
I still haven't found what I'm looking for

9.-¿Cómo es tu vida?
Out of control

10.- ¿Qué pedirías si tuvieras un solo deseo?
If God will send his angels

11.- .Escribe alguna cita o frase sabia.
I can't change the world, but I can change the world in me if I rejoice.

12.- Ahora despídete.
Gone.

Etiquetas: ,

Maldita tecnología

Me fui al Wal-Mart de Miramontes con la única ilusión de comprar un maldito cable para pasar video a la computadora desde mi cámara. Busqué en el área de electrónicos y después de buscar varios modelos, me decidí por uno que tenía cinco, CINCO malditos adaptadores para diversos usos (entre los cuales nombraba la transmisión de imagenes de cámara de video a la PC) .


Pruebas de que no estoy loco

Mi pensamiento fue seguro uno de estos debe de servirme y tras ver el precio de 138 pesos y pensarla durante 15 minutos, decidí comprarlos.

Llegué a mi casa y los abro y...plop. NINGUNO DE LOS CINCO ESTUPIDOS ADAPTADORES ENTRABAN EN LA MALDITA ENTRADA DV.

La reacción natural y madura que tuve, siendo yo un licenciado recien egresado, fue decir "al carajo, mañana voy a Radioshack a comprar un adaptador con cámara en mano".

Ah, también me compré unos audífonos Steren.

Terrícolas, ríndanse o les traeremos mala tecnología. Ups, se nos adelantaron.

Etiquetas: