martes, octubre 20, 2009

With a little help from my friends

Con todos los problemas que cada uno tenemos a diario, olvidamos que las cosas no siempre fueron así. Seguro, escuchar de personas que son felices y que nada de los problemas que enfrentamos es menos común, pero gracias a la crisis todos nos hemos podido identificar un poco más con el otro. Puede ser una persona que jamás hayamos conocido, un amigo con el cual no tengamos tanta comunicación o nuestro mejor amigo, pero momentos así nos llevan a compartir un mismo sentimiento. Lo único malo de los buenos tiempos es que tiene que haber malos para que se sepan apreciar más.
Pienso que la buena o mala suerte es, literalmente, cuestión de un solo empuje. Una especie de bola de nieve en la cual sólo hace falta que a uno solo de tus amigos le pase algo bueno para que esa ola te arrastre a ti y a los demás que conoces. Una cadena natural de buenas vibras.
Todo esto resultó por un sencillo mensaje que vi en facebook de una ex-compañera de la universidad, con la cual crucé -en toda la carrera- máximo unas 10 palabras.

"******** Perla ya-tiene-su-boleto!!! qué alegría!!! se puede sonreír aun cuando se te ha empedrado el cielo... :)"

Creo que todos necesitamos esa frase de vez en cuando, sobre todo cuando no la esperabamos.